El IPHES-CERCA impulsa un volumen internacional sobre el microdesgaste dental para reconstruir la dieta de los vertebrados del pasado
El número especial de Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology reúne 24 estudios de todo el mundo que muestran el potencial de las marcas microscópicas de los dientes para reconstruir la alimentación, la ecología y la adaptación ambiental, desde
Los dientes conservan una parte de la historia de lo que comemos. Pequeñas estrías, perforaciones y otras marcas microscópicas producidas durante la masticación pueden proporcionar información muy precisa sobre los alimentos consumidos por un animal poco antes de morir. El estudio de estas huellas, conocido como microdesgaste dental, se ha convertido en una de las herramientas más potentes para reconstruir la dieta y la ecología de especies actuales y extinguidas, e incluso para entender cómo respondieron a los grandes cambios ambientales del pasado.
Esta es la perspectiva que recoge el nuevo volumen especial de la revista científica Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, titulado Advancing dental microwear analysis for dietary reconstruction: From dinosaurs to mammals.
El monográfico reúne 24 contribuciones que cubren más de 150 millones de años de evolución de los vertebrados, desde los dinosaurios del Jurásico hasta los mamíferos actuales, con estudios procedentes de América del Norte y del Sur, Europa, África y Asia.
El volumen ha sido editado por Florent Rivals, María-Fernanda Martínez-Polanco, Iván Ramírez-Pedraza y Cristian Micó. Florent Rivals es profesor de investigación ICREA en el IPHES-CERCA; María-Fernanda Martínez-Polanco e Iván Ramírez-Pedraza son investigadores afiliados al IPHES-CERCA.
Una huella microscópica de la última dieta
El principio del microdesgaste dental es relativamente sencillo: cuando un animal mastica, los alimentos y las partículas abrasivas que los acompañan interactúan con el esmalte y dejan marcas microscópicas. El análisis de la forma, la cantidad y la disposición de estas marcas permite obtener información sobre las propiedades de los alimentos consumidos y, por tanto, reconstruir aspectos de la dieta.
Una de las particularidades de esta aproximación es que el microdesgaste registra sobre todo la alimentación de los últimos días o semanas de vida del animal. Esto lo convierte en un indicador especialmente útil cuando se combina con otras técnicas que proporcionan información a escalas temporales diferentes, como el mesodesgaste dental o los análisis de isótopos estables.
Precisamente, uno de los puntos fuertes del nuevo volumen es la diversidad metodológica. Los trabajos incluyen desde el análisis de microdesgaste a bajos aumentos (low-magnification microwear) hasta el Dental Microwear Texture Analysis (DMTA), que permite caracterizar cuantitativamente la textura tridimensional de la superficie del esmalte, o el uso de microscopía electrónica de barrido (SEM). A estas técnicas se añaden, en varios estudios, el mesodesgaste, los isótopos estables, el estudio de la microestructura del esmalte, la morfometría e incluso metodologías de aprendizaje automático.
Esta combinación permite ir mucho más allá de identificar simplemente qué comía una especie. Los 24 estudios abordan cuestiones como la especialización y la flexibilidad alimentaria, la partición de los nichos ecológicos, el uso estacional de los recursos, los cambios paleoambientales o las respuestas de las especies ante las transformaciones climáticas.
De dinosaurios a mamuts, primates, roedores y carnívoros
La amplitud cronológica y taxonómica es una de las principales singularidades del volumen. Los trabajos analizan dinosaurios, primates, roedores, carnívoros, proboscídeos y diferentes grupos de ungulados, combinando poblaciones fósiles y arqueológicas con especies actuales que sirven de referencia para interpretar el registro del pasado.
Entre los ejemplos más sorprendentes se encuentra la aplicación del microdesgaste a dinosaurios. Uno de los estudios analiza las diferencias de desgaste entre ejemplares juveniles de Maiasaura y hadrosaurios adultos. Los juveniles presentan patrones compatibles con alimentos más blandos y nutritivos, mientras que los adultos muestran un desgaste relacionado con una alimentación vegetal más fibrosa. Los autores plantean que estas diferencias podrían constituir una evidencia indirecta de cuidado parental prolongado, con adultos proporcionando a los juveniles alimentos vegetales de mayor calidad.
Otras investigaciones permiten reconstruir desde la alimentación de los primeros proboscídeos africanos hasta los cambios dietéticos de los primates del Plio-Pleistoceno, la flexibilidad alimentaria de los renos durante la última glaciación o las dietas de los mamuts colombinos de México.
En conjunto, los resultados muestran que la flexibilidad alimentaria fue mucho más habitual entre los vertebrados extinguidos de lo que tradicionalmente se había considerado y que esta capacidad de adaptación tuvo un papel importante en la respuesta de las especies ante la inestabilidad climática, la competencia ecológica y los cambios en la disponibilidad de recursos.
Una destacada participación del IPHES-CERCA
La participación del IPHES-CERCA en el volumen se refleja tanto en su edición científica como en varios de los trabajos publicados.
1) Dietary reconstruction of Mammuthus columbi from Tultepec, Estado de México, México: a multiproxy approach
Autores: Susana Rodríguez-Franco, Víctor Adrián Pérez-Crespo, Christina I. Barrón-Ortiz, Luis Morett-Alatorre, Joaquín Arroyo-Cabrales, Florent Rivals, Edith Cienfuegos-Alvarado, Francisco J. Otero y Alan U. Loredo-Jasso.
El trabajo combina microdesgaste, mesodesgaste e isótopos estables, es decir, indicadores que registran la alimentación a diferentes escalas temporales. Los resultados muestran una importante variabilidad individual y estacional y revelan la notable flexibilidad ecológica de estos mamuts ante la disponibilidad local de recursos.
2) Dental wear analysis of Early Pleistocene ungulates from Quibas (Murcia, Spain): A comparative perspective with other Iberian sites
Autores: Iván Ramírez-Pedraza, Jordi Agustí y Pedro Piñero.
Se analizan los ungulados del Pleistoceno inferior del yacimiento de Quibas. La combinación de microdesgaste y mesodesgaste revela variaciones estacionales en la dieta y una partición de los recursos entre herbívoros que convivían en un paisaje mediterráneo heterogéneo.
3) Dietary ecology of neotropical brocket deer: Evidence from mesowear and microwear analyses
Autora: María Fernanda Martínez-Polanco.
Dedicado a ocho especies actuales de cérvidos neotropicales. El estudio muestra cómo el mesodesgaste refleja estrategias alimentarias a más largo plazo, mientras que el microdesgaste permite detectar variaciones locales y de corta duración. Además de proporcionar una base comparativa para estudiar cérvidos fósiles, los resultados pueden tener aplicaciones en biología de la conservación de especies difíciles de observar directamente en la naturaleza.
4) Dental microwear in extant rodents: An experimental and wild perspective for application to fossil populations
Autores: Raymundo Cervantes-Barriga, Alejandro Hiram Marín-Leyva, Florent Rivals, Joaquín Arroyo-Cabrales, Tiberio C. Monterrubio-Rico y Javier Ponce-Saavedra.
La investigación combina experimentos de alimentación controlada con el estudio de poblaciones salvajes de roedores de diferentes ambientes de México, generando un marco de referencia que relaciona los patrones de microdesgaste con las características de los alimentos y de la vegetación. Esta aproximación refuerza el potencial de los pequeños mamíferos como indicadores de alta resolución de los paleoambientes.
Una disciplina cada vez más integradora
Una de las principales conclusiones del volumen es que el estudio del desgaste dental ha dejado de ser una técnica centrada casi exclusivamente en la reconstrucción de la dieta de los grandes mamíferos herbívoros. Actualmente se aplica también a carnívoros, omnívoros, pequeños mamíferos, primates, dinosaurios y especies semiacuáticas y permite investigar cuestiones relacionadas con el comportamiento, la evolución y los cambios ambientales.
El futuro de este campo pasa, según los editores, por continuar avanzando en la normalización metodológica, la validación experimental y la ampliación de las colecciones de referencia actuales, al mismo tiempo que se incorporan nuevas herramientas como el análisis tridimensional de superficies, el procesamiento automatizado de imágenes y el aprendizaje automático.
De este modo, el microdesgaste dental se está consolidando como una herramienta transversal que conecta la paleontología, la arqueología, la ecología funcional y, cada vez más, la biología de la conservación, y que permite reconstruir con una resolución excepcional cómo se alimentaban los vertebrados y cómo respondieron a los cambios ambientales a lo largo de más de 150 millones de años de historia evolutiva
Referencia bibliográfica
Editorial preface to special issue: Advancing dental microwear analysis for dietary reconstruction: From dinosaurs to mammals (2026). Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 114144. DOI: 10.1016/j.palaeo.2026.114144.

