Los fósiles de Atapuerca revelan cómo evolucionaron los lobos en la península Ibérica durante más de un millón de años
Un estudio con una destacada participación de personal investigador del IPHES-CERCA reconstruye la transición evolutiva entre la especie extinta Canis mosbachensis y los lobos actuales a partir de restos recuperados en la Sierra de Atapuerca
Un estudio con una amplia participación de personal investigador del IPHES-CERCA ha permitido reconstruir una parte clave de la historia evolutiva de los lobos en la península Ibérica. La investigación, publicada en la revista The Anatomical Record, analiza la evolución de Canis mosbachensis, una especie extinta considerada ancestro de los lobos actuales, a partir de fósiles recuperados en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos).
El estudio ha sido liderado por investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con la participación de los investigadores e investigadoras del IPHES-CERCA Palmira Saladié, Rosa Huguet, Andreu Ollé, Antonio Rodríguez-Hidalgo e Isabel Cáceres, junto con especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat Rovira i Virgili y el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH).
La investigación se centra en el análisis de restos dentales de cánidos recuperados durante los últimos veinticinco años en los yacimientos de Atapuerca. Los fósiles corresponden a individuos que vivieron entre hace algo más de un millón de años y hace unos 400.000 años, un periodo que abarca parte del Pleistoceno Inferior y Medio.
El equipo investigador ha estudiado 108 restos dentales procedentes de distintos niveles de la Trinchera del Ferrocarril de Atapuerca y los ha comparado con una muestra de 87 ejemplares actuales y fósiles de lobo ibérico. Esta comparación ha permitido identificar cambios graduales en el tamaño corporal, la morfología dental y las estrategias alimentarias de los cánidos a lo largo del tiempo.
Los resultados muestran que Canis mosbachensis mantuvo durante cientos de miles de años una notable estabilidad en su tamaño, siempre inferior al de los lobos actuales. Los ejemplares más antiguos presentan características consideradas primitivas, especialmente visibles en la dentición asociada a la función de corte y procesamiento de la carne.
Por el contrario, los ejemplares más recientes muestran un incremento del tamaño corporal y una serie de rasgos anatómicos que los aproximan progresivamente a los lobos modernos. Entre estos cambios destaca el alargamiento de la región cortante de la carnicera inferior, una modificación que sugiere una mayor eficacia en el procesamiento de la carne y una especialización progresiva hacia una dieta más carnívora.
Según las conclusiones del estudio, estos cambios reflejan una fase intermedia dentro del proceso evolutivo que acabaría dando lugar a Canis lupus, la especie que incluye a los lobos actuales. Los fósiles de Atapuerca documentan así una parte fundamental de la transición entre las formas ancestrales y los grandes depredadores que hoy ocupan los ecosistemas del hemisferio norte.
La participación del IPHES-CERCA en esta investigación se enmarca en las líneas de trabajo que el centro desarrolla en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, una de las secuencias arqueológicas y paleontológicas más importantes del mundo para el estudio de la evolución humana, de los ecosistemas del Pleistoceno y de las comunidades de grandes mamíferos que los habitaron.
El artículo aporta nuevas evidencias sobre el origen y la evolución de los lobos europeos y pone en valor el papel excepcional de los yacimientos de Atapuerca para reconstruir la historia evolutiva de la fauna del Pleistoceno.
ReferEncia bibliogrÁfica:
Blázquez-Orta, R., Saladié, P., Huguet, R., Ollé, A., Rodríguez-Hidalgo, A., Rodríguez-Álvarez, X. P., Cáceres, I., García-Medrano, P., Santos, E., Martinón-Torres, M., Álvarez-Alonso, D., de Andrés-Herrero, M., & García, N. (2026). From Canis mosbachensis to modern wolves: Canid evolutionary insights from the Early and Middle Pleistocene of Atapuerca (Spain). The Anatomical Record, 1–37. https://doi.org/10.1002/ar.70219
