Hallada en Hortigüela (Burgos) la primera evidencia conocida sobre el Achelense clásico ibérico de origen norteafricano en un estudio liderado por el IPHES-CERCA
Un estudio liderado por el IPHES-CERCA sitúa hace 700.000 años la llegada de tradiciones técnicas achelenses de origen norteafricano a la península ibérica, documentadas en el yacimiento burgalés de Revilleja de Valparaíso, adelantando en 200.000 años la
El Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) lidera un estudio publicado en la revista Quaternary Science Reviews que documenta la evidencia más antigua conocida del Achelense clásico de la península ibérica. El trabajo se basa en el hallazgo de trece herramientas líticas talladas hace aproximadamente 700.000 años en el yacimiento de Revilleja de Valparaíso, en Hortigüela (Burgos), lo que adelanta en unos 200.000 años la cronología previamente aceptada para estas tradiciones tecnológicas en la península ibérica.
El artículo, liderado por Francisco-Javier García-Vadillo y Eudald Carbonell, investigadores associados al IPHES-CERCA y a la Universitat Rovira i Virgili, demuestra que grupos de homininos con tradiciones técnicas achelenses semejantes a las norteafricanas ya estaban presentes en la península ibérica hace 700.000 años. Estas industrias, conocidas como Large Flake Acheulean, se caracterizan por la producción de herramientas de gran tamaño como bifaces, picos y hendedores, generalmente elaborados sobre grandes lascas y con formas simétricas.
El hallazgo de las herramientas se produjo en un antiguo cauce fluvial del río Arlanza, en el Cerro de La Revilleja. Este sector del valle es clave para entender la movilidad humana del Paleolítico, ya que funcionaba como un corredor natural que unía la Tierra de Lara con la Sierra de Atapuerca y el valle del Arlanzón.
Dataciones
La antigüedad del yacimiento ha sido determinada mediante Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR) y Núclidos Cosmogénicos. Las dataciones obtenidas superan las de yacimientos clásicos como Sima de los Huesos y Galería en Atapuerca (Burgos) o la Gruta da Aroeira (Portugal). Hasta ahora, se consideraba que este tipo de tecnologías no aparecieron en la península ibérica antes de hace unos 450.000 años.
Las herramientas fueron recuperadas en un antiguo cauce fluvial del río Arlanza, en el Cerro de La Revilleja. Geográficamente, este tramo constituye un paso natural estratégico que facilitaba el desplazamiento de las poblaciones paleolíticas, vinculando la Tierra de Lara con la Sierra de Atapuerca y el valle del Arlanzón.
El descubrimiento tiene su origen en las campañas de excavación desarrolladas en 2021 y 2022, en el marco de un proyecto de investigación promovido por la Fundación Atapuerca, con la participación de un equipo multidisciplinar de investigadores de instituciones como el IPHES-CERCA, la URV, el CENIEH, el CEREGE-CNRS, el Museo de la Evolución Humana (MEH), la Universidad de Burgos (UBU) y otros grupos de investigación. Un papel clave lo desempeñó el hallazgo inicial de materiales por parte de Gerardo López, vecino de Salas de los Infantes, cuya colección nos puso tras la pista del enclave.
Un cambio en los modelos sobre el origen del Achelense
Los datos aportados por Revilleja de Valparaíso suponen un avance significativo en la comprensión del poblamiento europeo durante el Pleistoceno medio. Por primera vez, se documenta en la península ibérica un Achelense plenamente desarrollado y con los rasgos propios que caracterizan al Achelense de este territorio, lo que apoya la hipótesis de una llegada temprana de influencias culturales desde el norte de África a través del Estrecho de Gibraltar.
Este hallazgo también contribuye a matizar la visión del Achelense europeo, hasta ahora basada principalmente en yacimientos de Francia e Italia con cronologías similares. Frente a estos contextos, el registro ibérico muestra una identidad tecnológica diferenciada, marcada por el uso sistemático de grandes lascas y la presencia de herramientas características como los hendedores.
Diversidad cultural en el occidente europeo
El estudio refuerza la idea de que el occidente europeo fue un espacio culturalmente diverso hace 700.000 años, donde distintos grupos de homininos desarrollaron y mantuvieron tradiciones técnicas propias dentro del marco común del Achelense. En la península ibérica, estas tradiciones presentan una clara afinidad con las del norte de África, mientras que en las regiones al norte de los Pirineos se observan influencias procedentes del este europeo.
Esta diversidad tecnológica habría sido clave para el éxito del poblamiento humano en Europa durante más de 600.000 años, permitiendo a los distintos grupos adaptarse a entornos variados manteniendo tradiciones culturales estables en el tiempo.
El yacimiento de Revilleja de Valparaíso se convierte así en una referencia fundamental para comprender cuándo y cómo surgieron las primeras tradiciones técnicas achelenses en la península ibérica, y cómo estas se integran en el contexto más amplio de la evolución cultural de los homininos en Europa.
Referencia bibliográfica
García-Vadillo, F.-J., Carbonell, E., Rodríguez-Álvarez, X.-P., Benito-Calvo, A., Braucher, R., Moreno, D., Hernando-Alonso, I., Alonso-Alcalde, R., Navazo-Ruiz, M., & Canals-Salomó, A. (2026). The first Large Flake Acheulean in Europe at Revilleja de Valparaíso site, Hortigüela, Spain. Quaternary Science Reviews, 383, 109977. https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2026.109977

