El Museu Terra y el IPHES-CERCA refuerzan su colaboración en torno a la investigación en la Cova dels Xaragalls
El acuerdo permitirá dar continuidad a los trabajos en el Museu Terra, donde se llevarán a cabo tareas de laboratorio con los materiales recuperados durante la excavación
Esta semana han comenzado los trabajos de excavación arqueológica en la Cova dels Xaragalls, situada en Vimbodí i Poblet (Conca de Barberà, Tarragona), en una nueva campaña que se prolongará hasta el próximo 23 de octubre. Coincidiendo con el inicio de los trabajos, el IPHES-CERCA y la Fundació Carulla, a través del Museu Terra de l’Espluga de Francolí, han formalizado un acuerdo de colaboración que refuerza el apoyo del museo a la investigación que se desarrolla en este yacimiento prehistórico.
El acuerdo contempla la cesión gratuita al IPHES-CERCA del Taller de Restauración de la Sala de Reserva del Museu Terra para desarrollar el laboratorio de trabajo de campo asociado a las intervenciones arqueológicas de la Cova dels Xaragalls.
De este modo, la colaboración permitirá dar continuidad a los trabajos una vez finalizada la excavación. Entre el 5 y el 23 de octubre, el equipo investigador se trasladará al Museu Terra, donde llevará a cabo las tareas de laboratorio con los materiales recuperados durante la campaña.
De la excavación al laboratorio
El trabajo arqueológico no termina cuando los restos se extraen de la excavación. Una vez recuperados, los materiales deben pasar por un proceso de tratamiento y documentación que permita prepararlos para su posterior estudio y conservación.
En este sentido, el Taller de Restauración de la Sala de Reserva del Museu Terra acogerá las tareas de limpieza, inventario y embalaje de los restos fósiles procedentes de la intervención arqueológica. El espacio acogerá también trabajos vinculados a la elaboración de la memoria arqueológica en el marco de las actividades del Máster en Arqueología del Cuaternario y Evolución Humana de la Universitat Rovira i Virgili y del IPHES-CERCA.
La cesión del espacio por parte de la Fundació Carulla permite que esta fase de la investigación pueda desarrollarse a poca distancia del propio yacimiento, reforzando así la vinculación del proyecto científico con la Conca de Barberà.
Una colaboración que se consolida
La relación entre el Museu Terra y el equipo investigador de la Cova dels Xaragalls se ha ido consolidando durante los últimos años. En la campaña arqueológica de 2023, el Museu Terra ya apoyó el proyecto facilitando espacios para desarrollar tareas de laboratorio con los materiales recuperados en la cavidad.
El nuevo acuerdo permite formalizar esta colaboración y refuerza las sinergias entre investigación, formación y territorio, acercando el proceso de investigación arqueológica a los equipamientos culturales y patrimoniales de la Conca de Barberà.
Una ventana a los últimos 40.000 años
La Cova dels Xaragalls constituye un yacimiento de gran interés para reconstruir la historia ambiental y humana de la Conca de Barberà. La cavidad conserva una secuencia arqueológica y paleontológica que permite obtener información sobre los últimos 40.000 años de historia del territorio.
La cueva se divide en dos grandes cámaras. Una conserva depósitos holocenos, que abarcan desde el Neolítico final hasta el Bronce final, de hace entre aproximadamente 5.000 y 1.000 años, con restos humanos y ajuares asociados. La otra contiene un depósito paleontológico del Pleistoceno superior, de más de 20.000 años de antigüedad, que aporta información ambiental sobre el entorno antes y durante el último máximo glacial.
La boca C, una cámara con evidencias de uso funerario
Según los trabajos desarrollados hasta ahora, la abundancia de restos humanos documentados en la boca C apunta a que este sector de la cueva podría haber funcionado como cámara funeraria durante diferentes etapas de la prehistoria reciente. En el perfil estudiado durante las campañas de 2019 y 2025 se registraron más de 2.000 restos arqueológicos. Los materiales esqueléticos y cerámicos son los más numerosos, y los restos humanos predominan entre los restos óseos identificados, con una concentración especialmente importante en los niveles 5 y 3.
Las dataciones por radiocarbono sobre carbón vegetal sitúan el nivel 5 entre aproximadamente el 5300 y el 5060 a. C., y el nivel 3 entre el 1752 y el 1621 a. C. Estas fechas ayudan a ordenar la secuencia de los depósitos que contienen restos humanos, aunque no corresponden a dataciones directas de los huesos. El conjunto cerámico incluye decoraciones de cordones impresos, lengüetas y dobles mamelones, atribuidas a períodos comprendidos entre el Neolítico postcardial y el Bronce inicial. También destaca el hallazgo, en 2021, de un fragmento de borde de un vaso campaniforme.
La interpretación funeraria requiere, sin embargo, seguir comprobando el contexto de los hallazgos. Los investigadores señalan que todavía no se dispone de un conjunto arqueológico suficientemente fiable para confirmar que la boca C fuera un espacio específicamente funerario durante el Neolítico antiguo, y no descartan que la cavidad tuviera otros usos. Por ello, una parte fundamental de la investigación consiste en distinguir los materiales conservados en niveles estratigráficos de aquellos procedentes de sedimentos removidos por los expolios, un paso imprescindible para profundizar en futuros estudios antropológicos de los restos humanos.
En las últimas campañas, los trabajos han incorporado también nuevas tecnologías de documentación, como el escaneado láser 3D y la elaboración de modelos tridimensionales de la cavidad, que permiten registrar con gran precisión tanto el yacimiento como la distribución de los materiales arqueológicos y paleontológicos.
Investigación, tecnología y formación
Los trabajos arqueológicos en la Cova dels Xaragalls están codirigidos por el Dr. Josep Vallverdú (IPHES-CERCA y Universitat Rovira i Virgili), el Dr. Antonio Rodríguez-Hidalgo (Instituto de Arqueología de Mérida, CSIC–Junta de Extremadura) y el Dr. Alfredo Suesta (IPHES-CERCA).
El proyecto tiene también una importante dimensión formativa. Las campañas cuentan con la participación de estudiantes universitarios, que pueden adquirir experiencia práctica en excavación, documentación y estudio de los materiales arqueológicos, complementando así su formación académica.
Los trabajos en la Cova dels Xaragalls forman parte del proyecto cuatrienal de investigación del IPHES-CERCA «Evolució paleoambiental i poblament prehistòric a les comarques tarragonines», financiado por el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

