Nuevos hallazgos en las cuevas Gran y Freda de Collbató amplían el conocimiento sobre las ocupaciones prehistóricas de Montserrat
La campaña de 2026 ha documentado nuevas unidades estratigráficas entre el Epipaleolítico y el Neolítico antiguo cardial en la Cova Gran, evidencias del Paleolítico superior inicial por encima de los niveles neandertales y nuevos indicios sobre el uso gan
La campaña de excavaciones arqueológicas de 2026 en la Cova Gran y la Cova Freda de Collbató, situadas en el Parque Natural de la Montaña de Montserrat, ha aportado nuevos datos que amplían de manera significativa el conocimiento sobre las ocupaciones prehistóricas de este conjunto arqueológico. Los trabajos, dirigidos por Juan Ignacio Morales (IPHES-CERCA), José Ramón Rabuñal (USC-CISPAC) y Artur Cebrià (Universitat de Barcelona), han permitido avanzar en la reconstrucción de una secuencia arqueológica excepcional que abarca desde el Paleolítico medio hasta el Neolítico y la prehistoria reciente.
En la Cova Gran, la intervención se ha centrado principalmente en la ampliación de la superficie de excavación hacia el interior de la cavidad, una zona donde se esperaba una mejor conservación del registro arqueológico y la posible preservación de unidades estratigráficas que hasta ahora no se habían documentado en la boca de la cueva. Paralelamente, el equipo ha continuado profundizando en el sondeo estratigráfico con el objetivo de completar la lectura de la secuencia arqueológica del yacimiento.
Por su parte, en la Cova Freda, los trabajos se enmarcan en un proceso de recuperación, rehabilitación, puesta en valor y exploración del potencial arqueológico remanente de un yacimiento muy afectado por la actividad no regulada desarrollada durante buena parte del siglo XX. La campaña de 2026 se ha centrado en la zona exterior de la cavidad y en la denominada Sala II, con el objetivo de recuperar la morfología original del yacimiento y documentar los depósitos sedimentarios que hayan podido conservarse.
Nuevos datos sobre los últimos cazadores-recolectores antes del Neolítico
Hasta ahora, la Cova Gran de Collbató había proporcionado evidencias de ocupaciones del Neolítico antiguo cardial, del Epipaleolítico y del Magdaleniense, así como niveles basales con restos principalmente paleontológicos e incursiones puntuales de grupos neandertales del Paleolítico medio.
Uno de los resultados más destacados de la campaña ha sido la documentación de nuevas unidades estratigráficas situadas entre las últimas ocupaciones epipaleolíticas conocidas, datadas en torno a 11.200 años BP, y las ocupaciones del Neolítico antiguo cardial, fechadas aproximadamente en 6.400 años BP.
Aunque todavía será necesario completar los estudios especializados y obtener nuevas dataciones, estas unidades podrían conservar evidencias del uso de la cavidad durante el Mesolítico. Este período, correspondiente a los últimos grupos de cazadores-recolectores antes de la llegada de las primeras comunidades campesinas, sigue siendo poco conocido en el noreste de la península ibérica.
Los nuevos hallazgos abren, por tanto, una línea de investigación especialmente relevante para comprender los procesos de cambio que condujeron a la implantación de las primeras comunidades neolíticas en el entorno de Montserrat y, en un contexto más amplio, en el noreste peninsular.
Primeras evidencias de ocupaciones del Paleolítico superior inicial
Otro de los resultados relevantes de la campaña ha sido la ampliación del sondeo estratigráfico hacia el interior de la Cova Gran. Estos trabajos han permitido documentar la presencia de tecnologías laminares características del Paleolítico superior inicial, situadas por encima de las ocupaciones musteriences atribuidas a los grupos neandertales.
Estas evidencias presentan un especial interés porque pueden aportar nuevos datos sobre la llegada de los primeros humanos anatómicamente modernos a la península ibérica. En este sentido, la Cova Gran de Collbató se consolida como un yacimiento con un elevado potencial científico para estudiar, en futuras campañas, las dinámicas de cambio cultural y poblacional asociadas a la transición entre el Paleolítico medio y el Paleolítico superior en el noreste de la península.
Cova Freda: recuperación del yacimiento y nuevos indicios sobre el uso ganadero de la cavidad
Los trabajos desarrollados en la Cova Freda han permitido avanzar en la recuperación arqueológica de un yacimiento que, pese al fuerte impacto causado por las intervenciones y los usos no regulados del siglo XX, conserva todavía sectores con un notable potencial científico.
En la zona exterior de la cavidad, la intervención se ha orientado a recuperar la morfología original del acceso y documentar los depósitos sedimentarios que hayan podido preservarse. En la Sala II, los trabajos han permitido identificar un sector que conserva la estratigrafía holocena original. En este punto se ha documentado un paquete sedimentario muy característico formado por estiércol quemado, originado por el uso de la cueva como lugar de estabulación de rebaños desde tiempos prehistóricos y conocido arqueológicamente como fumier.
Las investigaciones desarrolladas desde 2018 sitúan la Cova Freda y la Cova Gran dentro de una red de circulación ganadera entre el Vallès Occidental, la Anoia y el Penedès. Montserrat habría funcionado como un espacio de refugio y estabulación de rebaños durante el Neolítico antiguo, una etapa representada en el macizo por las cerámicas cardiales, tradicionalmente conocidas como cerámicas montserratinas.
Aunque la Cova Freda es conocida también por la presencia de numerosos restos humanos, las dataciones disponibles indican que corresponden a una fase sepulcral más reciente y que, por tanto, no pueden adscribirse a las primeras ocupaciones neolíticas de la cavidad.
Reconstruyendo los paisajes prehistóricos de Montserrat
La campaña también ha contado con la participación de las investigadoras del área de arqueobotánica del IPHES-CERCA, que han llevado a cabo un muestreo secuencial destinado a diferentes análisis arqueobotánicos.
Estos estudios permitirán recuperar información sobre la vegetación, el aprovechamiento de los recursos vegetales y las condiciones ambientales asociadas a las distintas fases de ocupación de las cavidades. La integración de estos datos con los estudios arqueológicos, faunísticos, sedimentológicos y cronológicos será fundamental para reconstruir los paisajes de Montserrat durante el Pleistoceno final y el Holoceno, así como para comprender mejor las estrategias de adaptación humana a estos entornos a lo largo del tiempo.
Un conjunto arqueológico clave para comprender la prehistoria de Montserrat
Los hallazgos obtenidos durante la campaña de 2026 refuerzan el papel de la Cova Gran y la Cova Freda de Collbató como un conjunto arqueológico de referencia para el estudio de la prehistoria en la montaña de Montserrat. La complementariedad entre ambas cavidades ofrece una oportunidad excepcional para reconstruir la evolución del poblamiento humano, las prácticas económicas y las formas de utilización del territorio en este sector del macizo a lo largo de miles de años.
La Cova Gran conserva una larga secuencia que incluye ocupaciones atribuidas a grupos neandertales, a los últimos cazadores-recolectores y a las primeras comunidades agricultoras. La Cova Freda, por su parte, aporta nuevos datos sobre el uso ganadero de las cavidades de Montserrat durante la prehistoria reciente y sobre la circulación de personas, rebaños y recursos en un espacio situado en una encrucijada natural entre el Vallès Occidental, la Anoia y el Penedès.
Financiación y apoyo institucional
La investigación en la Cova Gran y la Cova Freda de Collbató se desarrolla en el marco del proyecto cuatrienal ARQ001SOLC-244-2025, «Evolució ambiental i adaptació humana als paisatges litorals i prelitorals de Catalunya durant el Plistocè (Llindars)», aprobado por el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
Las excavaciones cuentan con el apoyo institucional y logístico del Ayuntamiento de Collbató y del Patronato de la Montaña de Montserrat, en colaboración con el IPHES-CERCA y la Universitat de Barcelona. Esta campaña también se enmarca en el convenio de colaboración entre el IPHES-CERCA y el Ayuntamiento de Collbató, orientado a impulsar la investigación, la conservación y la socialización del patrimonio arqueológico de las cuevas Gran y Freda de Collbató.
La campaña ha contado con la participación de personal investigador del IPHES-CERCA, del SERP-Universitat de Barcelona, de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Santiago de Compostela–CISPAC, así como de estudiantes del Grado en Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y del Grado en Historia de la Universidad de Santiago de Compostela, reforzando así su carácter formativo e interdisciplinar.






