La nueva campaña en el Barranc de la Boella amplía el registro de herramientas de piedra de un millón de años y recupera nuevos restos de grandes mamíferos
La 20.ª campaña consecutiva de excavaciones en el yacimiento de la Canonja ha permitido recuperar nuevas herramientas achelenses y restos de rinoceronte, entre otros hallazgos
Un equipo de 50 personas ha participado en los trabajos, desarrollados durante el mes de septiembre bajo la dirección de Palmira Saladié y Josep Vallverdú, investigadores del IPHES-CERCA
Entre el 7 y el 30 de septiembre se ha llevado a cabo una nueva campaña de excavaciones en el yacimiento del Barranc de la Boella (la Canonja, Tarragonès), bajo la dirección de Palmira Saladié y Josep Vallverdú, investigadores del IPHES-CERCA. Los trabajos han permitido ampliar el conjunto de herramientas de piedra achelenses de aproximadamente un millón de años de antigüedad y recuperar nuevos restos de grandes mamíferos, entre los que destaca una escápula de rinoceronte localizada en asociación con dos grandes piezas de sílex talladas.
La campaña de este año, la vigésima que se desarrolla de manera consecutiva en el yacimiento, ha seguido profundizando en el conocimiento de las primeras ocupaciones humanas del sur de Europa y de su relación con los grandes animales que habitaban este territorio durante el Pleistoceno inferior.
Herramientas de piedra de un millón de años
Las excavaciones se han desarrollado principalmente en las localidades de la Mina y la Cala 1, donde se ha ampliado la colección de herramientas de piedra achelenses del Barranc de la Boella. Este conjunto constituye un registro especialmente relevante para estudiar las primeras dispersiones humanas desde África hacia Eurasia y la llegada de la tecnología achelense al continente.
En la Cala 1, uno de los hallazgos más destacados ha sido una escápula de rinoceronte. El resto deberá someterse ahora a un cuidadoso proceso de restauración que permita estudiar en detalle su superficie y determinar la posible presencia de modificaciones tafonómicas producidas por la actividad humana o por carnívoros, especialmente hienas.
La importancia del hallazgo radica también en su contexto arqueológico, ya que la escápula ha aparecido asociada a dos grandes piezas de sílex talladas. Esta asociación se suma a un registro arqueológico caracterizado por la presencia de restos de grandes mamíferos y herramientas de piedra, esencial para reconstruir las actividades desarrolladas por los grupos humanos que frecuentaban este entorno hace cerca de un millón de años.
Durante la campaña también se han recuperado otras rocas talladas, entre las que destaca un canto de esquisto cuarcítico que presenta numerosas marcas y fracturas producidas por percusión.
Un registro excepcional de grandes mamíferos
El conjunto arqueopaleontológico del Barranc de la Boella conserva un registro especialmente rico de grandes mamíferos del Pleistoceno inferior. Precisamente este año se ha publicado una síntesis paleontológica dedicada a los proboscídeos recuperados en el yacimiento, que integra estudios de paleontología sistemática, restauración y conservación, restitución virtual y análisis isotópicos y tafonómicos.
El estudio, publicado en el volumen 38, número 7, de la revista internacional Historical Biology, analiza los restos de mamut del Barranc de la Boella y los atribuye a una forma avanzada de Mammuthus meridionalis. Los análisis isotópicos del carbono de los cementos dentarios han permitido, además, caracterizar un entorno rico en herbáceas en un contexto climático mediterráneo.
El estudio tafonómico de los restos aporta también información sobre la relación entre estos grandes animales y otros protagonistas de aquel ecosistema. Las observaciones realizadas sostienen la interpretación de que tanto los grupos humanos como las hienas accedieron a las carcasas de los proboscídeos documentados en el Barranc de la Boella.
La relevancia de este conjunto ha sido reconocida también por la propia revista: las defensas y los molares del mamut descubierto en el Barranc de la Boella en 2007 ilustran la portada del número de Historical Biology en el que se ha publicado el estudio.
Veinte campañas consecutivas de investigación
La campaña de 2026 representa la vigésima intervención arqueológica consecutiva en el Barranc de la Boella. Este año han participado 50 personas distribuidas en dos turnos, en un proyecto que combina la investigación científica con la formación de nuevas generaciones de arqueólogos y arqueólogas.
Las excavaciones constituyen un espacio de formación práctica en arqueología prehistórica para estudiantes de grado y de máster, y favorecen el intercambio entre investigadores y estudiantes de diferentes universidades y centros de investigación nacionales e internacionales.
Una parte importante del alumnado participante procede del máster interuniversitario en Arqueología del Cuaternario y Evolución Humana (Erasmus Mundus), en el que participan la Università degli Studi di Ferrara, que lo coordina; la Universitat Rovira i Virgili (URV); el Instituto Politécnico de Tomar, de Portugal, y el Muséum National d’Histoire Naturelle, de Francia. La investigación en el Barranc de la Boella cuenta también con la participación y el apoyo científico del IPHES-CERCA y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) de Madrid.
Financiación
La intervención arqueológica en el Barranc de la Boella se enmarca en el proyecto cuatrienal «Evolució del paleoambiental i poblament prehistòric a les comarques tarragonines», aprobado por el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, que ha financiado la campaña (ARQ001SOLC-287-2025), junto con el Ajuntament de la Canonja.



